Son la plaga más común en cocinas, edificios y locales gastronómicos de Buenos Aires. De día se esconden y salen de noche, así que cuando ves una, suele haber muchas más.
Chica, de 1 a 1,5 cm, color caramelo, con dos rayas oscuras detrás de la cabeza. Vive adentro: cocina, detrás de la heladera, motores de electrodomésticos y alacenas. Una sola hembra tiene crías toda su vida.
De 2 a 3 cm, marrón muy oscuro o negra brillante, y no vuela. Vive en lugares húmedos: sótanos, cámaras, desagües y debajo de pisos.
Señales de que hay
Las ves correr al prender la luz de noche.
Puntitos negros (excremento) en rincones, cajones y bisagras.
Cápsulas de huevos marrones, del tamaño de un grano de arroz.
Olor rancio en la cocina cuando hay muchas.
Por qué conviene tratarlas
Llevan bacterias de los desagües y la basura a mesadas, platos y alimentos.
Sus restos causan alergias y pueden empeorar el asma, sobre todo en chicos.
En un comercio de comida, una cucaracha a la vista es un problema serio en una inspección.
Cómo las tratamos
Revisamos el lugarBuscamos dónde se esconden y por dónde entran: motores, muebles, rejillas, cámaras.
Aplicamos donde estánGel cebo en grietas, muebles y motores, y tratamiento en desagües, rejillas y cámaras. Si la plaga es fuerte, también pulverizamos.
Cortamos el cicloLos huevos resisten más que las cucarachas. Según el caso, hacemos una segunda visita para eliminar las que nacen después.
Antes de ir te pasamos el presupuesto sin cargo. Al terminar te dejamos el certificado digital con QR, con el detalle de cada producto aplicado.
Antes y después del servicio
Antes
Vaciá y limpiá alacenas y mesadas de la cocina.
Guardá alimentos y vajilla en recipientes cerrados o en la heladera.
Si tenés pecera, tapala y apagá el aireador. Sacá a las mascotas durante el servicio.
Después
Esperá el tiempo que te indicamos antes de volver a entrar y ventilá.
No limpies con lavandina ni detergente donde pusimos gel: deja de funcionar.
Es normal ver más cucarachas los primeros días: salen afectadas por el producto.
Para que no vuelvan
No dejes comida ni platos sucios de noche.
Sacá la basura todos los días, en bolsa cerrada.
Tapá las rejillas cuando no las usás y sellá las grietas de zócalos y mesadas.
Revisá las cajas de cartón que entran a la casa o al depósito: suelen traer huevos.